Con el favor del Creador terminamos el año, algunos terminamos con razpones, cansados, fatigados o golpeados, otros terminamos intactos, sin raspaduras ni fatigas.
Algunos con los que nos encontramos este año, abandonaron el camino, otros no lo terminaron, otros más murieron, nosotros seguimos de pie, seguimos cantando y seguimos rezando.
Las adversidades que enfrentamos nos fortalecieron y nos templaron.
Caminamos cuando el entorno era hostil, cuando el frío calaba, cuando el terreno no perdonaba errores.
Cada paso fue una decisión:
seguir cuando otros se detenían,
avanzar cuando lo fácil era volver atrás, Cantamos cuando no teníamos aliento, tocamos tambores aunque nuestras manos se quemaran, soplamos caracoles cuando no había aliento para hacerlo, pusimos copal en piedras candentes, encendimos fuego y entregamos ofrenda, gritamos fuerza y se nos otorgo.
Algunos de nuestros pasos fueron torpes, algunos de nuestros movimientos imperfectos,
pero nunca desistimos de nuestro objetivo.
El día de hoy seguimos de pie y eso es solo gracias al Creador, a la fuerza que proviene del soplo del Gran Espíritu.

Un adicto no nace el día que consume su primera sustancia.
El origen está mucho antes…
en el vacío emocional,
en las heridas no nombradas,
en los vínculos rotos o ausentes.

La adicción aparece como recurso. Como intento de calmar algo que no se puede decir.
Como anestesia frente a un dolor interno que nunca encontró palabras.

No es la sustancia…
es el sufrimiento que se esconde detrás de la acción.
La soledad que se disimula en una fiesta. La ansiedad que se calla en cada brindis. La rabia acumulada, la tristeza que no tuvo espacio,
el niño que nunca fue escuchado.

La adicción no es solo una adicción química.
Es un síntoma.
Una expresión del psiquismo que no sabe otra forma de defenderse del vacío, del trauma, de la angustia.

El adicto no busca placer.
Busca olvido.
Busca paz.
Busca apagarse cuando el mundo interior se vuelve insoportable.
Y aunque el cuerpo se dañe, el alma cree que por unos minutos va a poder respirar.

Muchos adictos vivieron historias de abandono, de violencia, de exigencia extrema. Crecieron sin contención emocional, sin un otro que pudiera escuchar su malestar y aprendieron a cargar con todo, a callar, a adaptarse. Hasta que el cuerpo y la mente buscaron una salida.
Y la sustancia fue la puerta más rápida… pero también la más destructiva.

El problema no es la sustancia.
Es lo que representa.
Es lo que intenta cubrir.
Es la historia que no fue narrada.
Es el llanto que no se permitió.

La salida no es solo dejar de consumir.
Es mirar lo que hay detrás.
Es ir hacia ese origen emocional.
Es desandar la historia, ponerle palabras a lo que dolió, y construir una nueva forma de vivir sin anestesia.

Se puede elegir sanar y construir una nueva vida.
Si deseas sanar manda mensajes a nuestros números o llama por teléfono.

REALIZAMOS TEMAZCALES DE SANACIÓN.
para personas que desean SANAR

Un Practicante del círculo de sanación llega con el guía e intercesor y le dice:

  • no participaré más en el circulo.
    -el guía dice, ¿por qué?
    El joven respondió:
    -Escucho solo hablar mal de otros nunca se enaltecen o empoderan; un grupito que vive corrigiendo sin apoyar, personas que durante el temazcal pareciera que tratan de lucirse en lugar de mirar el fuego y al Sol, y tantas otras cosas tristes que veo.
    responde el viejo:
  • Muy bien, pero antes de irte, quiero que me hagas un favor: toma una jícara llena de agua y da cuatro vueltas por el circulo sin derramar una gota en el suelo. Después de eso, los espíritus te van a liberar de venir.
    •el joven pensó: ¡Muy fácil!
    Y dio las cuatro vueltas como le pidió el guía
    Cuando terminó dijo:
  • Listo.
    El guía le preguntó:
  • Cuando estabas dando vueltas, ¿viste algún hermano hablar mal de otro?
    La respuesta fue: No.
    ¿Viste a los participantes quejarse entre sí?
  • No.
    ¿Viste a alguien que no estuviera apoyando?
  • No.
  • ¿Sabes por qué? preguntó. Estabas concentrado para no tirar el agua.
    Lo mismo pasa en el temazcal y también en la vida.
    -Cuando nuestro enfoque sean nuestros pasos, nuestro rezo y nuestra evolución, no tendremos tiempo de ver los errores de los demás.
    Quien sale de un circulo culpando a otros, nunca entró al temazcal, a sanar, a orar por la humanidad. Quién se fija en los demás, nunca entró con el fin de honrar a sus ancestros, nunca entró para su propia evolución, nunca encontró en el temazcal y en el fuego su verdadero espíritu, nunca encontró el espíritu de servir a la comunidad.

Todo tu poder personal radica en la fuerza de voluntad, esta fuerza de voluntad se acrecienta con la atención, una atención dispersa genera una voluntad débil, la atención es un recurso valioso y poderoso, él enemigo más poderoso de la atención es la distracción, este le roba poder a lo que de verdad uno desea alcanzar.

Un guerrero no se distrae, ejercita su poder de atención todos los días en cada instante, trabaja arduamente en su voluntad y su atención, ya que sabe que si se distrae pierde el objetivo y con él una batalla.

En Neigua Temazcal aprenderás a enfocar tu poder personal, a través de técnicas y practicas milenarias. recuerda que dentro cada hombre y mujer vive un gran guerrero que espera despertar.